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El aluminio

Hasta 1966 los radiadores se hacían de acero o de hierro fundido, pesados y poco eficaces bajo muchos aspectos. Faral pone a punto el primer radiador de aleación de aluminio fundido a presión y las ventajas se aprecian inmediatamente y el de Faral se convierte en un estándar del sector.

El aluminio es el corazón de la amplia oferta de radiadores Faral. En su conocimiento reside el éxito de la empresa y la clave privilegiada para el desarrollo y la innovación de la calefacción doméstica. La aplicación y la investigación científica han confirmado en los años todas las potencialidades y las ventajas concretas de la calefacción con radiadores de aluminio fundido a presión. Un conjunto de valores positivos en los que Faral ha creído siempre y de los que se ha hecho promotora a nivel mundial invirtiendo recursos y energías hasta hacer de la cultura del aluminio la propia misión.

Las ventajas del aluminio

El aluminio está dotado de excepcionales características de transmisión del calor, optimizadas desde las fases iniciales de la proyectación de los radiadores Faral para garantizar el confort completo de los ambientes. El aluminio con su elevada conductibilidad, reacciona muy rápidamente a las variaciones de temperatura del fluido que lo atraviesa y la bajísima inercia térmica permite responder en tiempo real al sistema de regulación. Esta peculiaridad, debida también a un bajo contenido de agua, constituye una fuente apreciable de ahorro de energía.

Cuatro buenos motivos para calentar con radiadores de aluminio

  1. Permite ahorrar
    No sólo en los costes de instalación, sino también en términos de gasto corriente.
  2. Es ecológico
    El aluminio es reciclable al 100%. Además, comportándose óptimamente también a bajas temperaturas, contribuye a reducir los niveles de consumo energético.
  3. Es higiénico
    Operar bien a bajas temperaturas significa reducir los movimientos convectivos del aire y con esos el polvo y los depósitos de suciedad en las paredes.
  4. Es fácil y adaptable
    La instalación es muy simple y es posible regular a diferentes temperaturas los radiadores según las propias exigencias.